martes, 20 de enero de 2015

Las estrellas del aburrimiento

Lugar: Teatro Apolo (Corrientes 1382).

A fines de los 60, tres jóvenes, Javier Arroyuelo, Pedro Pujó y Rafael López Sánchez, tomaron contacto con el mítico editor Jorge Álvarez, con quien decidieron crear uno de los sellos independientes cruciales de los inicios del rock en la Argentina. Lo llamaron Mandioca, La Madre de los Chicos. En seguida, se pusieron a reclutar jóvenes talentos.

Así fue como grabaron sus primeros simples Manal ("Qué pena me dás" / "Para ser un hombre más"), Miguel Abuelo ("Oye niño" / "¿Nunca te miró una vaca de frente?") y Cristina Plate ("Paz en la playa" / "Para dártelo todo"), una modelo y actriz que, antes de alejarse de la música por temor a que afectara a su imagen, se ganó el título de ser la primera mujer en grabar un tema de rock de acá.

El 12 de noviembre de 1968, los tres se presentaron en la Sala Apolo, en la avenida Corrientes 1382. El sitio Mágicas Ruinas rescató la crónica que la famosa revista Panorama hizo de la jornada. Allí, con bastante poca comprensión del fenómeno que nacía, describe a los asistentes como “sobrevivientes de la tribu seudo-hippie de Plaza Francia, diezmada en parte hace un año por la tijera policial, numerosos jóvenes de sexos indefinidos con disfraz bohemio y algunos ‘notables’ invitados especialmente”.

Para la revista, “el trio Manal emitió sonidos ‘beat’ y ‘soul’ con cierta eficacia neutralizada por la escasa calidad de los temas de su repertorio. La modelo Cristina Plate intentó cantar con acompañamiento de cuerdas y otras herramientas musicales: su ‘barroco’ naufragó en una absoluta falta de sentido de las armonías. Miguel Abuelo, junto a los antimusicales miembros de un grupo en dispersión llamado ‘Los abuelos de la nada’, tuvo arranques de histeria entre canción y canción". Como conclusión, entiende Panorama que “el ‘arte’ de aburrir tiene en ellos a sus estrellas máximas”.

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