Mostrando entradas con la etiqueta Sui Generis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sui Generis. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de enero de 2015

El rock del rico Luna Park

Lugar: Estadio Luna Park.

Todo el mundo coincide en que, si hubo un momento consagratorio para el rock argentino en términos de convocatoria, ese momento fue el doble recital de Sui Generis en el Luna Park, el 5 de septiembre de 1975. El dúo de Charly García y Nito Mestre había tenido un crecimiento explosivo y se disolvía justo en el pico de su éxito. Las entradas de aquella fecha agotaron tan rápido que tuvieron que vender una segunda función, que hicieron al terminar la primera. El recital en dos turnos terminó convocando a más de 25 mil personas y dio como resultado los discos Adiós Sui Generis y el documental de Bebe Kamin del mismo nombre.

Pero no era la primera vez que el rock copaba el Palacio de los Deportes. Tres años antes, el 20 de octubre de 1972, se había realizado el escandaloso recital del “Rompan todo”. Ese día se presentaban Aquelarre, Color Humano, La Pesada del Rock, Litto Nebbia, Pappo’s Blues y Pescado Rabioso. Casi sin advertencia, la policía, convocada por Tito Lectoure (dueño del Luna) por miedo a las multitudes de pelo largo, entró a reprimir a mansalva. La respuesta de la gente fue inmediata: empezaron a destrozar el estadio, lo que quedó reflejado al día siguiente en la crónica policial de los diarios. Billy Bond, líder de La Pesada que fue preso ese día, más de una vez negó que hubiera dicho la famosa arenga (“Rompan todo”), pero siempre se preocupó en recordar el contexto de represión en el que vivían.

Después del Adiós Sui Generis, muy de a poco, el Luna fue consolidándose como espacio para el rock. Charly se convirtió en un anfitrión habitual, donde presentó discos solistas y con bandas como Serú Girán. Ya en el 85, Los Redondos se daban cuenta que se convertiría, por encima de Obras Sanitarias, en la gran Meca del rock argentino, aquel lugar al que todos querían llegar. Ya en su primer disco, Gulp!, veían que las cosas estaban cambiando para ellos y que podían convertirse, ellos también, en una “gran bestia pop”.

“Es como una joda a nosotros mismos y al medio, pero no hay una ironía malsana, es simplemente un chiste”,  dijo el Indio a la revista Canta Rock en esos años. A brillar, mi amor…


“Déjeme acá, por favor”

Lugar: Ex Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel).

En el majestuoso edificio de la compañía estatal de telecomunicaciones Entel que está en Corrientes y Maipú trabajaba León Gieco en tiempos en que sacó su primer disco, con su mismo nombre, en 1973.

León contó la anécdota varias veces: cierta vez que llegaba tarde, decidió tomarse un taxi hasta la empresa. Mientras el coche bajaba por Corrientes, escuchó que en la radio del tachero empezó a sonar uno de los temas del álbum, el más recordado, “En el país de la libertad”.

En ese momento sintió que no tenía nada más que hacer como trabajador estatal. “Escuchar por primera vez una canción mía en la radio fue como una señal de que por fin el asunto se había puesto en marcha. Ahí mismo decidí no ir a laburar. Nunca más fui a la oficina. Me bajé del taxi, caminé unas cuadras por Corrientes, estaba feliz. Y, en La Paz, o sea en Corrientes y Montevideo, me encontré con Charly. Estaba en una mesa, solo. Me senté con él y, al ratito, vino un pibe para pedirle que le firmara el disco de Sui Generis. Vida, el primero. El disco había salido hacía unos meses, y Charly ya estaba firmando autógrafos. A mí me dio un poquito de celos, pero me gustó que a ellos ya les fuera bien.”


Pegando carteles en Corrientes

Lugar: Avenida Corrientes.

PorSuiGieco se llamó el grupo formado por Charly García, Nito Meste, León Gieco, Raúl Porchetto y María Rosa Yorio en 1974. Tomaba como modelo a la superbanda de folk rock de Crosby, Stills, Nash & Young que había deslumbrado en Woodstock 1969.

Pese a ser amigos, solo dieron tres conciertos y grabaron un disco que tuvo poca difusión. Los recitales fueron en el Auditorio Kraft (Florida 681), en Tandil y en Mar del Plata. Para el primero, que terminó siendo muy exitoso, imprimieron afiches y salieron los cuatro hombres a pegarlos por la avenida Corrientes.

Cargando un tacho con engrudo, Charly y Porchetto iban por la mano derecha. En la vereda de enfrente, Nito y León. “Y Charly revoleando la cabeza para saludar a los pibes que nos reconocían –recordó León más de una vez–. Porque no éramos muy famosos, pero igual algunos nos teníamos, y nosotros marcábamos respondiendo.”

Otros tiempos, ¿no?